domingo, 17 de julio de 2011

Vini, vidi...¡Y nos mojamos!

Los preparativos del viaje conseguimos hacerlos realidad en pocas horas de "maleteo", aunque, eso sí, después algunos meses de llevarlo todo en mente. Aquí tenéis las primeras instantáneas que dan buena cuenta de todo ello:


Nótese la presencia de una báscula abajo a la derecha.

Bueno, pues la llegada a Inglaterra ha transcurrido con la "esperada" normalidad (ya se sabe, la ginkana típica de cambiar puertas de embarque sin avisar, medidas permitidas de las maletas, niños que lloran y golpean tu asiento...).

Durante el trayecto, casi todo el tiempo lucía un sol espléndido que nos ha permitido ver el mar allá muy abajo, pero según nos íbamos acercando, poco a poco los indicios nos avisaban de lo que podía ocurrir...



                                          Serios indicios como veis...

 y, cómo no, llegado el momento, la bienvenida a tierras shackespearianas no podía ser sino lluviosa (muuuuuuuuuuyyy lluviosa).

                                          Al mal tiempo...

Y claro, nos mojamos, pero bien (no hay pruebas gráficas de que eso fue así, pero os tenéis que fiar de nuestra palabra).

No obstante, el día ha dado para mucho: lo primero que hemos descubierto en tierras inglesas ha sido que la parada del metro Manors (es donde la última foto) está a tan solo libra y media en taxi de los Victoria Hall Apartment.
Es el edificio blanco que se ve a la izquierda de la foto.

También hemos aprendido que los domingos en Inglaterra son como en España: si buscas a un conserje para que te solucione algo, no lo encuentras, así que nos hemos mojado todavía más esperando en la puerta de los apartamentitos a que apareciera. Bueno, al final ha llegado y resulta que el sitio está muy bien.

Pero este primer día no ha terminado ahí. María ha tenido la ocasión de cumplir una promesa que me había hecho y, de paso, se ha quitado un malestar que le corroía las entrañas: estuvo dos meses en Irlanda hace diez años sirviendo Guinnes "a go-gó" y se fue de allí ¡sin probarla!, así que esta tarde ha cumplido estoicamente y... ahí la tenéis (no es un montaje):


Y mira tú por dónde, que al final la cosa se ha animado...


Cómo será la cosa, que yo, en vez de acabar con una morena, he acabado con tres... ji, ji, ji... (la tercera es la que hace la foto):

                                                    Ummmm... se me hace la boca agua....
Y no os cuento cómo ha terminado... (labio partido, fisura en costilla lado izquierdo, policía británica, hospitalidad de las cárceles inglesas... jejeje!). No, no ha sido para tanto. Hemos vuelto a casita y hasta aquí, el día de hoy.

Mañana más. ¡Saludos!

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